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Psicosis inducida por cannabis: prevalencia y desafíos clínicos
La psicosis inducida por cannabis es un trastorno mental grave cuya prevalencia ha aumentado considerablemente en las últimas décadas. Las razones de este incremento son inciertas, pero podrían estar relacionadas con una mayor prevalencia del consumo de cannabis y con el aumento de la potencia del producto disponible. Según los criterios diagnósticos del DSM-5, la psicosis inducida por cannabis debe ser transitoria, es decir, los síntomas deben remitir en el plazo de un mes.
Sin embargo, aproximadamente 1/3 de los pacientes desarrollan esquizofrenia u otra psicosis no afectiva similar en los años siguientes. Se conoce poco sobre el tratamiento óptimo para la psicosis inducida por cannabis. No existen estudios de tratamiento a largo plazo publicados, y ningún medicamento cuenta con aprobación de la FDA para este trastorno.
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Estudio de base de datos sueco con seguimiento de hospitalizaciones
Este estudio del Dr. Mustonen y colaboradores evaluó evidencia del mundo real sobre la efectividad de diversos antipsicóticos para prevenir la hospitalización tras un diagnóstico de psicosis inducida por cannabis. Los investigadores aprovecharon varias bases de datos nacionales exhaustivas que cubren a todos los residentes de Suecia, vinculando registros de atención hospitalaria y ambulatoria, medicamentos prescritos y defunciones correspondientes al período comprendido entre julio de 2005 y diciembre de 2023. A partir de estas bases de datos enlazadas, identificaron una cohorte de 1.772 individuos con psicosis inducida por cannabis. El seguimiento de estos individuos se extendió entre 4 y 12 años, con una media de aproximadamente 8 años. Las tasas de hospitalización se compararon durante los períodos en que el paciente tomaba medicación antipsicótica frente a los períodos sin medicación. De este modo, cada individuo actuó como su propio control. Este análisis intraindividual minimizó el riesgo de sesgo de selección derivado de diferencias individuales en la constitución genética o en la comorbilidad.
Hallazgos principales: los antipsicóticos reducen el riesgo de hospitalización
El estudio encontró que la prescripción de un antipsicótico redujo de forma significativa el riesgo de tres tipos de hospitalización:
- El riesgo de hospitalización por cualquier tipo de episodio psicótico —ya sea inducido por sustancias, esquizofrenia o psicosis no especificada— se redujo aproximadamente en una cuarta parte.
- El riesgo de hospitalización por cualquier trastorno por consumo de sustancias también se redujo en aproximadamente una cuarta parte.
- El riesgo de hospitalización por cualquier condición médica se redujo en casi la mitad. Las causas más frecuentes en esta categoría fueron afecciones gastrointestinales, musculoesqueléticas, neurológicas, respiratorias y cardiovasculares.
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Variabilidad de la eficacia según el antipsicótico y la formulación
Los antipsicóticos mostraron una variabilidad considerable en su efectividad para reducir las hospitalizaciones.
- El aripiprazol y la olanzapina redujeron significativamente la hospitalización por psicosis tanto en formulaciones orales como en formulaciones inyectables de acción prolongada (LAI, por sus siglas en inglés).
- Las formulaciones LAI resultaron particularmente eficaces, reduciendo las hospitalizaciones por psicosis en aproximadamente un 75 %, es decir, el doble del efecto observado con sus equivalentes orales.
- La clozapina oral también fue eficaz para reducir las hospitalizaciones relacionadas con psicosis.
Por el contrario, otros antipsicóticos de uso frecuente no demostraron eficacia para este desenlace:
- Entre ellos se incluyen la risperidona oral o LAI, la quetiapina y la paliperidona en cuanto a las hospitalizaciones relacionadas con psicosis.
En lo que respecta a la prevención de hospitalizaciones por trastornos por consumo de sustancias, un mayor número de antipsicóticos resultó eficaz:
- Olanzapina oral y LAI
- Aripiprazol y paliperidona LAI
- Clozapina y risperidona orales
Lamentablemente, los tamaños muestrales fueron demasiado pequeños para permitir comparaciones significativas entre antipsicóticos individuales en cuanto al riesgo de hospitalización por causas médicas.
Aplicabilidad del estudio y limitaciones
Los hallazgos del estudio son probablemente aplicables a poblaciones clínicas de Estados Unidos. Los participantes abarcaron un amplio rango etario —de 16 a más de 30 años—, incluyeron tanto hombres como mujeres, y representaron distintos niveles educativos —desde educación secundaria incompleta hasta estudios universitarios— y socioeconómicos.
Una diferencia importante es la homogeneidad de la población sueca. El estudio no reporta la raza o etnia de los participantes, presumiblemente porque la gran mayoría eran de raza blanca.
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Conclusión clínica
En definitiva, el tratamiento con antipsicóticos previene futuras hospitalizaciones por psicosis, trastornos por consumo de sustancias y enfermedades médicas en pacientes con psicosis inducida por cannabis.
Mi recomendación es tratar a estos pacientes con un inyectable de acción prolongada, preferiblemente olanzapina o aripiprazol. Para quienes no toleren los inyectables, recomiendo clozapina oral.
Abstract
Resumen del artículo original, reproducido en inglés.
Real-world effectiveness of antipsychotic medication in relapse prevention after cannabis-induced psychosis
Antti Mustonen, Heidi Taipale, Alexander Denissoff, Venla Ellilä, Marta Di Forti, Antti Tanskanen, Ellenor Mittendorfer-Rut, Jari Tiihonen, Solja Niemelä
Background
Cannabis use is linked to treatment non-adherence and relapses in psychotic disorders. Antipsychotic medication is effective for relapse prevention in primary psychoses, but its effectiveness after cannabis-induced psychosis (CIP) remains unclear.
Aims
To examine the effectiveness of antipsychotic medication for relapse prevention following the first clinically diagnosed CIP.
Method
A cohort of 1772 patients (84.1% men) with incident CIP was identified from the Swedish National Patient and Micro Data for Analyses of Social Insurance registers. The primary outcome was hospitalisation due to any psychotic episode. Drug use data were collected from the Prescribed Drug Register and modelled into drug use periods using the PRE2DUP method. A within-individual Cox regression model was used to study the risk of outcomes during the use of different oral or long-acting injectable (LAI) antipsychotics compared with non-use.
Results
The mean age at first diagnosis was 26.6 years (s.d. = 8.3). Of the cohort, 1343 (75.8%) used antipsychotics and 914 (51.3%) experienced psychosis hospitalisation during the follow-up. Any antipsychotic use was associated with a decreased risk of psychosis hospitalisation (adjusted hazard ratio (aHR) 0.75; 95% CI 0.67-0.84). Specific antipsychotics associated with decreased risk included aripiprazole LAI (aHR 0.27; 95% CI 0.14-0.51), olanzapine LAI (aHR 0.28; 95% CI 0.15-0.53), clozapine (aHR 0.55; 95% CI 0.34-0.90), oral aripiprazole (aHR 0.64; 95% CI 0.45-0.91), antipsychotic polytherapy (aHR 0.74; 95% CI 0.63-0.87) and oral olanzapine (aHR 0.81; 95% CI 0.69-0.94).
Conclusions
In particular, LAIs, clozapine and oral aripiprazole were associated with a decreased risk of psychosis relapse following CIP. Prescribers should consider using more LAIs for better treatment outcomes after CIP.
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Referencia
Mustonen, A.; Taipale, H.; Denissoff, A.; Ellilä, V.; Di Forti, M.; Tanskanen, A. et al. (2025). Real-world effectiveness of antipsychotic medication in relapse prevention after cannabis-induced psychosis. Br J Psychiatry; 228(4):317-323.
